Nuestro Terapeuta

Testimonios
De un momento a otro, comencé a tener un hipo constante que no se me quitaba con nada. Me acompañaba todo el día y hasta me impedía dormir. Mis hijos estaban muy preocupados y me llevaron con varios médicos, pero solo me recetaban calmantes y relajantes que no solucionaban el problema.
Una vecina, que ya se había tratado en Salud Alternativa con excelentes resultados, nos recomendó acudir con ellos. Decidimos intentarlo y, para nuestra sorpresa, me atendieron de inmediato. Me aplicaron una terapia y, en menos de 10 minutos, el hipo desapareció por completo.
Mis hijos y yo quedamos impresionados por lo rápido y efectivo del tratamiento. No puedo estar más agradecido.
Una vecina, que ya se había tratado en Salud Alternativa con excelentes resultados, nos recomendó acudir con ellos. Decidimos intentarlo y, para nuestra sorpresa, me atendieron de inmediato. Me aplicaron una terapia y, en menos de 10 minutos, el hipo desapareció por completo.
Mis hijos y yo quedamos impresionados por lo rápido y efectivo del tratamiento. No puedo estar más agradecido.
Nuestro pequeño Hectorín sufría una extraña alergia alimentaria que le provocaba vómitos y diarrea con todo lo que comía o bebía. Durante un año, lo llevamos con los mejores alergólogos de Querétaro, gastamos mucho dinero en consultas y medicamentos, pero nada funcionaba. Se estaba debilitando, no crecía y su vida estaba en peligro.
En un acto desesperado, llegamos a Salud Alternativa. Nos prepararon un tratamiento que debía seguir durante tres meses. Desde la primera semana, notamos la diferencia: dejó de vomitar y recuperó el apetito. Para el final del primer mes, ya había aumentado tres kilos. Al terminar los tres meses, su salud estaba completamente restaurada, y desde entonces, no ha vuelto a enfermarse.
Hoy, Hectorín es un niño sano, lleno de energía y vitalidad. No tenemos palabras suficientes para agradecerles por devolvernos a nuestro pequeño.
En un acto desesperado, llegamos a Salud Alternativa. Nos prepararon un tratamiento que debía seguir durante tres meses. Desde la primera semana, notamos la diferencia: dejó de vomitar y recuperó el apetito. Para el final del primer mes, ya había aumentado tres kilos. Al terminar los tres meses, su salud estaba completamente restaurada, y desde entonces, no ha vuelto a enfermarse.
Hoy, Hectorín es un niño sano, lleno de energía y vitalidad. No tenemos palabras suficientes para agradecerles por devolvernos a nuestro pequeño.
Mi hijo fue diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista cuando tenía apenas un año. No hablaba, no se conectaba con su entorno y era muy ansioso. Cuando se estresaba, aplaudía y gritaba sin control, e incluso llegaba a golpearse contra la pared. Como padre, me preocupaba profundamente su futuro, especialmente porque estoy separado de su madre y ya no soy tan joven. Me angustiaba pensar qué sería de él cuando yo ya no estuviera. En el hospital solo me ofrecían medicamentos que lo mantenían sedado y me dijeron que nunca se curaría, que tendría que tomar esas medicinas de por vida. Buscando una alternativa, encontré Salud Alternativa y decidí contactarlos. Me ofrecieron probar un tratamiento basado en herbolaria, y hoy, seis meses después, los cambios son sorprendentes. Mi hijo ahora anda en bicicleta, se interesa por la televisión y está empezando a hablar.
Estoy profundamente agradecido, porque gracias a la medicina natural, mi niño está mejorando sin depender de medicamentos que solo lo adormecían, pero no lo ayudaban realmente
Estoy profundamente agradecido, porque gracias a la medicina natural, mi niño está mejorando sin depender de medicamentos que solo lo adormecían, pero no lo ayudaban realmente